#UnPostCadaDia rumbo a #BleachThousandYearBloodWar Cour final.
En #Bleach, la Soul Society primero se nos presenta como un "lugar mejor". Lo vemos a través de 𝐑𝐔𝐊𝐈𝐀 𝐊𝐔𝐂𝐇𝐈𝐊𝐈, la primera SHINIGAMI y encargada de presentarnos todo este nuevo mundo y dinámica de mundo espiritual con explicaciones simples, entre ingenuas, infantiles y simplonas con dibujos torpes (de conejitos) que suavizan lo que en realidad es un sistema mucho más duro.
Las almas son enviadas allí con la idea de descanso y ORDEN… pero eso es solo una parte de la verdad. Mientras la historia avanza, ese ideal empieza a romperse. Con el grupo de Karakura (riokas) en la misión de rescate de 𝐑𝐔𝐊𝐈𝐀 antes de su ejecución, ya se nos introducía parte de su contexto personal y que fue abandonada y criada con un grupo de huérfanos en el sector más paupérrimo y segregado del distrito de almas errantes o 𝘙𝘶𝘬𝘬𝘰𝘯𝘨𝘢𝘪 y no solo es un momento para desarrollar drama, es una señal clara para enfatizar a un sistema rígido, jerárquico y que está dispuesto a eliminar a los suyos para mantener el orden.
La posterior caída de la 𝘊𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘭 𝟦𝟨 (el órgano de "justicia" de este plano espiritual) revela algo peor y todo en quienes toman las decisiones, nobles sin rostro cuya masacre debilita la credibilidad de este sistema rancio. No hay transparencia, solo obediencia y un tal Sosuke 𝐀𝐈𝐙𝐄𝐍 lo sabe.
Ese mismo patrón se repite después. En la Saga Arrancar la reacción del 𝘎𝘰𝘵𝘦𝘪 𝟣𝟥 fue prohibir el rescate de 𝐎𝐑𝐈𝐇𝐈𝐌𝐄 𝐈𝐍𝐎𝐔𝐄. Entonces se muestra a una institución lenta, dubitativa, más preocupada por mantener la estructura que por actuar que cuando finalmente lo hacen, ya es tarde. Esa "prudencia" es sólo tibieza y consecuencia de un sistema que no sabe responder cuando algo se sale del control. La respuesta que se obtiene del rechazo: La pandilla de Karakura parte en la incursión a Las Noches mientras 𝐑𝐔𝐊𝐈𝐀 y 𝐑𝐄𝐍𝐉𝐈 se sublevan al mandato del comandante del 𝘎𝘰𝘵𝘦𝘪 𝟣𝟥 y terminan apresurando lo inminente. Algo de cocina... Hueco mundo es claveeeeeeeeee.
Detrás de todo esto, la figura de 𝐀𝐈𝐙𝐄𝐍 delata otra capa en este análisis y es que él no creó estas fallas, solo las aprovechó (como un buen oportunista). Su complot funciona precisamente porque el sistema ya tenía grietas. Además aprovechó la sed de justicia de 𝐊𝐀𝐍𝐀𝐌𝐄 𝐓𝐎𝐒𝐄𝐍 en la tragedia del f3minicidio de 𝐊𝐀𝐊𝐘𝐎 𝐓𝐒𝐔𝐍𝐀𝐘𝐀𝐒𝐇𝐈𝐑𝐎 o incluso tomó la motivación de 𝐆𝐈𝐍 𝐈𝐂𝐇𝐈𝐌𝐀𝐑𝐔 (la viølac1øn de 𝐑𝐀𝐍𝐆𝐈𝐊𝐔 𝐌𝐀𝐓𝐒𝐔𝐌𝐎𝐓𝐎) para reclutarlos como sus secuaces. Otro cantar es que los experimentos perversos y prohibidos que hizo con el grupo 𝐕𝐈𝐒𝐎𝐑𝐄𝐃 quienes también fueron presos de esa "justicia" de la Central 46.
Mucho más adelante, en el Arco del Agente Perdido, el secretismo alrededor de figuras como los shinigami sustitutos (casos como 𝐊𝐔𝐔𝐆𝐎 𝐆𝐈𝐍𝐉𝐎𝐔) refuerzan la idea de que hay verdades que la propia Soul Society prefiere ocultar.
Y el punto más duro: el exterminio Quincy. Justificado como una decisión para mantener ese "equilibrio" que tanto dicen proteger, pero que en el fondo es un acto extremo para preservar un orden impuesto. Este mismo acto termina cerrando el círculo de forma muy irónica con 𝐈𝐂𝐇𝐈𝐆𝐎 𝐊𝐔𝐑𝐎𝐒𝐀𝐊𝐈, ese alguien que reúne en sí mismo todo lo que el sistema intentó controlar o eliminar, hijo de un shinigami ligado a la nobleza (pero que desertó a sus privilegios) y de una Quincy, con la intervención de 𝐊𝐈𝐒𝐔𝐊𝐄 𝐔𝐑𝐀𝐇𝐀𝐑𝐀, un exiliado del propio sistema.
Al final, la crisis no empieza con la guerra ni con las invasiones porque la guerra solo expone lo que la Soul Society llevaba tiempo intentando ocultar con la decadencia de sus órganos como 𝘊𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘭 𝟦𝟨 y la apatía del 𝘎𝘰𝘵𝘦𝘪 𝟣𝟥.
